viernes, 13 de agosto de 2010
Les voy a contar un secreto...
Es claro que se va al infierno y que ahí sufrirán más dolor.
Pero no se trata de la intensidad, sino del tipo de dolor el que quieren terminar… el que sentirán en el infierno es distinto y ese es más manejable que el que se siente en este momento.
jueves, 16 de abril de 2009
Test de Colores
Mis fuentes dijeron que es muy acertado:
Tu situación Actual
"Creativa y emocional, busca maneras de ampliar y expandir estas cualidades. Busca una pareja que disfrute las mismas actividades. Busca aventura y nuevas e inusuales actividades."
Sus fuentes de Stress
"Se siente poco apreciada y en una posición desagradable. Necesita reconocimiento personal y el respeto de otros, puesto que no ha encontrado compañeros que la valoren las mismas cosas que ella. Controla sus emociones y no puede dar todo de si, pero el aislamiento duradero logra que ella cambie estas actitudes y se rinda a sus impulsos profundos. Mantener sus instintos e impulsos naturales es un signo de debilidad, así que esto la hace débil e irritable. Siente que luchar contra estos umpulsos la hace sentir más fuerte. como si ella pudiera manejar a su manera todo lo que enfrenta. Desea ser Valorada como un miembro importante y admirada por sus cualidades personales."
Sus cualidades Restringidas
"Siente que recibe menos de los que merece por su duro trabajo; sin embargo, no se esfuerza por cambiar las cosas y trata de hacer lo mejor en cada situación"
"Emocionalmente retraída, se siente forzada a hacer compromisos que crean ataduras emocionales difíciles."
Su confianza es baja, porque es incapaz de admitir que es la razón de que eluda el conflicto. Siente que es una situación fuera de su control y que está haciéndo lo mejor que puede
Se siente atrapada en una situación desamparada y esta desesperadamente buscando alivio. Es capaz de encontrar placer y felicidad en la actividad sexual."
Su Objetivo deseado
"Imaginación muy activa y es propensa a las fantasías y a soñar despierta. Siempre está soñando en que le pasen interesantes y exitantes cosas. Es encantadora y quiere que se le admire por eso."
Su Problema Actual (o Real)
"Nerviosa, impredecible e irritable así como una falta de energía e inhabilidad de hacer frente a más presión sobre ella, dejándola con un sentimiente de stress y tormento por su situación. Se siente impotente por no poder proveer una solución por si misma; desea desesperadamente que una solución se presente y le dé una posibilidad de escapar"
Su Segundo Problema Actual (o Real)
"Se siente sin importancia en la situación actual y está buscando por condiciones diferentes donde pueda ser capaz de probar su valía e importancia"
Mmm... no se, en cuanto a relaciones, yo creo que encajo más como dice esto en amistades que en las amorosas, al fin y a cabo, en las primeras siempre he tenido conflictivas...
Ustedes que me conocen mejor, que opinan?
miércoles, 25 de febrero de 2009
Las mañas son genéticas
Esa es una de las afirmaciones sobre mi persona que muy poca gente hasta el momento conocía.
Bueno, excepto las papas fritas, pero aún así soy tremendamente mañosa con ellas; eso sin contar las otras diferentes maneras de preparar el tuberculito ese… cocidas, al horno, salteadas, con mayonesa, etc., pero por sobre todo, puré.
Sí, odio la comida favorita de casi todas las personas, sobre todo los niños, el famoso puré con que todas las mamás convencen de comer a sus hijos, conmigo no hubo caso. Es que, sinceramente, odio la comida seca y el puré es su mejor exponente.
Imagino la frsutración de mi mamá al ver como mi hermana comía feliz su puré y yo, con lo terriblemente mañosa que era, que más encima hiciera pucheros para no comer el plato más simple e infantil de todos.
Y el asunto es el siguiente, ya hace casi un año me encontraba con La Casa de los Espíritus en uno de esos almuerzos familiares que tienen casi pinta de italianos (casi); cuando una de mis tías abuelas mira mi plato lleno de todo tipo de carnes y ensaladas y sale con la clásica pregunta de viejecita preocupada “mijita, ¿o quiere unas papitas?”. Antes de que yo pudiera responderle mi mamá responde “lo que pasa es que no le gustan, tía Mina” con una sonrisa en los labios.
En ese momento los miembros más antiguos de la familia comenzaron a reír y comentar varias cosas y yo, por supuesto, más colgada que perchero, sin entender nada. Una de mis tías entiende mi expresión y me dice “lo que pasa es que tu abuelo, el papá de tu mamá (obviamente, pensé yo) odiaba las papas también”
Y justo cuando dice eso, mi mamá completa “y a tu tía Mina y tu tío Pato tampoco le gustan”.
No es un asunto muy importante la verdad, pero igualmente quedé en shock… pónganse en mi lugar, tienes una maña familiar de las que todos sabían, menos tú, o sea, tu propia madre sabía que tenías una maña genética y no te lo había dicho.
Maña genética… es la única explicación posible que he encontrado para este asunto tan bizarro.
miércoles, 19 de noviembre de 2008
Mi Nuevo Club
Hay un capítulo de Sex and the City que me ha estado dando vueltas este último tiempo.
Trata de un análisis de cómo Carrie siente que las personas casadas forman una especie de hermandad donde todos tienen un punto en común y excluyen con cierta “pena” –a falta de una mejor palabra- a las solteras, o buscan emparejarlas para que compartan con ellos la dicha de la compañía marital.
Bueno, tomando en cuenta de que no tengo “30 something” y mis amigos están todos solteros (claro, es raro para el común denominador casarse a la tierna edad de 23 años en promedio en esta cultura occidental) quiero hacer el análisis desde el punto de vista del final de la adolescencia y el comienzo de la adultez joven.
Es decir: los niños pololeando, vs. los libres y liberados de responsabilidades y ataduras amorosas… pero, a diferencia de la original, esta Carrie tiene a su Mr. Big estable y está más que feliz así.
El haber pasado tantos años de mi vida “soltera”, simplemente observando y analizando a las parejas amigas a mi alrededor me hizo dar cuenta de cómo cambió mi vida interna desde el momento que el esgrimista logró, a punta de esfuerzo, llegar a mi vida.
Si bien es cierto que algunas parejas cercanas del pasado sí han sido como el prototipo mostrado por la serie, enfrascándome casi con desesperación cualquier cromosoma Y cercano a su círculo social; otras fueron mas comprensivas, tal vez porque recordaron su época de soledad y son más empáticas, o tal vez porque simplemente no piensan en el asunto.
Pero yo creo estar en un tercer grupo, más bien intermedio, porque en este año y poco más que he estado con mi Big me he dado cuenta de cómo es el asunto de no estar más sola, de cómo algunas personas te miran distinto porque alguien te toma de la mano al caminar y te besa la mejilla de vez en cuando.
Es verdad, es como estar entrando cada día más a un mundo nuevo, es descubrir cosas que en millones de años de análisis a relaciones ajenas jamás podrías haber descubierto, realmente es un club, te sientes más incluida en una parte de la sociedad que creías conocer, o incluso comienzas a ver con otros ojos a la gente que quieres cuando están en parejas, básicamente, comienzas a entenderlos mejor.
Seguramente la mayoría de las personas pensarían que estoy loca con esto, pero esta claro que mas del 90% de las personas normales comienzan las relaciones amorosas empezando la adolescencia, y ahí no hay mucha conciencia de los actos o de su alrededor que digamos.
Ahora, podríamos decir que este club está en pañales, y por eso no es tan fuerte y es más abierto que el de las “30 something”, lo cual es bastante alentador en el presente… “genial, no estoy perdiendo vida social” es lo que pensaría ahora mi yo soltera, pero, ¿Qué pasará en el futuro? si, en el caso hipotético -HIPOTÉTICO- , no lo estuviera ¿Quedaré como una solterona en potencia y estaré cada momento del día con un “oye, este chico es perfecto para ti”?
No me malentiendan, estoy lejos de convertirme en Charlotte (aunque aún así envidio su vestuario), prefiero no tener que pensar en eso, porque sé que los amigos que tengo ahora están de mucho antes de abandonar mi asexualidad con la llegada del esgrimista. Simplemente quiero saber cómo será mi mundo ahora que estoy empezando a crecer nuevamente.
Esto de convertirme en una adulta hecha y derecha es más difícil que la adolescencia, y eso que dicen que ésa es la época crítica de la vida.
martes, 17 de junio de 2008
Vestida de escolar
El fetiche masculino por excelencia, no conozco a hombre que no se sienta atraído por esas falditas plisadas, generalmente escocesas, que abundan en esta “larga y angosta franja de tierra”.
"Cuando estábamos en el colegio no les encontrábamos gracia, no supimos apreciarlas, en cambio ahora…"
Y en realidad me da un poco de cosa, tomando en cuenta que en ciertas ocasiones soy yo la que, con mis 22 años, debo usar una versión del atuendo. Claro, aunque use todos los recursos disponibles para verme lo más infantil posible, aprovechando mis facciones de niña que en tantas oportunidades me han puesto en apuros: peniado ad-hoc, a veces amagos de pecas, un largo de falda considerable, etc., debe ser difícil sacar esa imagen de la mente primitiva masculina.
Natty
lunes, 25 de febrero de 2008
Will you be my Valentine?
Porque esto hay que escribirlo.
Hay mucha gente que me conoce, (menos que me quiere, pero no vayamos a ese punto) y sabe lo triste y gruñona que me ponía cada 14 de febrero desde que soy un ente en sus vidas.
Bueno, la razón de eso era simple, y no eran los regalos específicamente, sinceramente, creo que el 99% del merchandising de esa fecha es basura melosa y de poca fineza, absolutamente kitch, prefiero las cosas originales, que demuestren la preocupación por la pareja, es algo así como las frases hechas con las que algunos hombres conquistan a sus respectivas parejas, jurando que se lo creerán –y no falta la pava descerebrada que cae redonda-.
Seguramente alguno conocerá a alguna de ellas, a quien le regalaron una caja roja de chocolates Ambrosoli con forma de corazón, absolutamente ordinaria, y, por supuesto, la más barata, con la que creyó que era el mundo de mano de la frase “feliz día, mi amor, eres la estrellita que ilumina mi camino”.
Y seguramente creyó que el San Valentín era solamente para las mujeres, y no dio nada de vuelta con una parada totalmente creída, o, peor aún, regaló algo, pero absolutamente femenino, que sería mejor para una niña, por la cantidad de volados, rosado, peluche entre sus materiales. Aunque sí hay que reconocerle el hecho de “con mis propias manos, con amor” y con la cara mas increíblemente pava del mundo, creyendo que es el regalo perfecto.
Pero atina, mujer, eso tu hombre sólo lo aceptó por cortesía, y seguramente sólo lo sacará a la luz cuando estés tú en su pieza, donde también entran sus amigos y no querrá ser burlado; aunque si tiene mas inteligencia, simplemente lo guardará diciendo “amor de mi vida, lucecita de mi oscuridad, lo guardo porque es un tesoro preciado y no quiero que nadie me quite la felicidad de compartirlo y me lo rompan cuando hagan aseo acá”.
Ok, la última parte no fue tan poética, pero entienden mi punto.
Gracias a Dios, mi querido y adorado esgrimista, ese increíble personaje de barba de un par de días y vestimenta negra (y se ve mino… ¿y qué? Lo asumo a mucha honra) que suele acompañarme, no es así y, a diferencia de la mayoría de los hombres, recuerda que una de las características por las cuales el ser humano sobresale del resto de los animales es su capacidad de pensar y buscar ser original.
Puede que no llegue con corazones rojos de plástico y no escriba poemas copiados de Pablo Neruda o Béquer (y créanme que lo agradezco) pero él es auténtico y logró que mi primer 14 de febrero fuera sencillamente bacán, con todas sus letras.
¿Y saben por qué? Porque las mujeres no necesitamos que se nos haga fiesta todos los días (con el perdón de mis congéneres que aman esas ostentaciones los 365 días del año, y por eso sus novios, en buen chileno “se hacen caldo de cabeza” cada aniversario, cumpleaños y San Valentín para buscar que ese día sea diferente para ellas). Tienen que ver que a los niños, muchas veces el esfuerzo de hacer algo que no les guste es un pequeño regalo todos los días.
Tener paciencia cuando ven ropa y quedarse fuera del probador para darte su opinión, ayudarte en la cocina, irte a buscar a donde estés porque está oscuro a esa hora, no reírse burlonamente cuando te asustas de una película, escuchar cuando estas mal, no enojarse cuando te quedas dormida en su cama -e incluso dejarte dormir-, buscarte un pañuelo y agua cuando estas llorando, recordar cosas que dijiste hace 4 meses (o tener una buena justificación para no recordarlas) o conducir 1 hora desde donde esté sólo para estar contigo. Eso es un regalo, amigas mías, aunque ustedes no vean la boleta ni el papel de regalo, ni lo puedan ostentar con sus amigas.
Aunque sí, no me mal entiendan, una sorpresa más "grande" siempre es agradecida, pero insisto, no tiene por qué ser siempre, porque, o si no, ¿dónde queda lo especial del asunto?
Natty
sábado, 16 de febrero de 2008
Calzado con problemas de personalidad
Mi papá ni siquiera vive con sus hijas, pero puede reconocer de quien es cada zapato que queda tirado en su pieza (o cualquier parte de su casa). Sólo hay que escucharlo cualquier día de la semana cuando se va a acostar y tropieza con algo; “¡Natalia, dejaste tus zapatillas en la entrada!” Y lo increíble es que las había ido a comprar en la tarde y él ni siquiera estuvo ahí.
Y resulta que es verdad eso de que a uno se le reconoce por sus zapatos… y ahora me pregunto ¿Cómo sería calificada yo?; toda mi vida me he encargado de ser la que menos gasta en la casa, empezando por mis zapatillas. Aunque me muriera por esas de marca que todas las niñas estaban usando, yo buscaba la versión barata, esa que es igual hasta en el diseño del logotipo, pero con una ligera falta de ortografía. El problema era que a mi mamá no le gustaba esa idea y me comparaba unas buenas, aunque no fueran estéticamente agradables para mi; que terminaba escogiéndolas a regañadientes.
Mis pobres zapatos, zapatillas y demases terminaban hechos pedazos, mitad por molestia de no haber elegido los que yo quería, mitad porque nunca he cuidado un par en mi vida. Las únicos que he tratado con cariño fueron unas negras Skechers, que ayer tuve que pegarles la suela con
Incluso ahora tengo miedo con mi más nueva adquisición, unas zapatillas azules con naranja Colloky (sí, y no me da vergüenza admitir que tengo un par de marca de ropa de guagua, pero si me quedan, que más da) que resultaron más bonitos puestos que en la caja, pero menos firmes de lo que creí. Siento que piso el concreto con cada paso, y les miro las costuras cada 10 minutos para ver si no se han desarmado ya. Bueno, pero por 15 mil pesos, no creo que se pueda esperar más.
En resumen, si cualquier persona que no me conociera mirara mis zapatillas, pensaría que soy alguien sin el más mínimo respeto por la plata que gastan en mi, además de calificarme como tremendamente desordenada (para eso mejor hojean mis cuadernos). Pero no me imagino tan así, por lo menos en lo primero, creo que el calzado que mejor me define son mis pantuflas, bautizadas cariñosamente por mi familia como “Comegalletas” en honor a cierto personaje de Plaza Sésamo con las mismas características físicas y sicológicas: grandes, torpes, toscas y parecieran que les van a dar una ataque de pánico en cualquier momento; porque más encima tienen cosidas unas tremendas estrellas rosadas con escarcha sobre la superficie verde con nudos y brillos de cada una.
Lo triste es que nadie puede ver a mis queridas pantuflas; ¡maldito sea el que definió el término casual en la moda!, no dejan que mis patitas muestren su verdadera personalidad. Pero que se le va a hacer, tendré que esperar a poder ganarme mi propia plata para poder elegir zapatos bonitos para mi, o ver los canales de moda rogando que a algún diseñador desquiciado diga que las zapatillas de descanso están de moda, lo que ocurra primero.
Mientras tanto mis pobres Comegalletas tendrán que esperar a la entrada de mi pieza, aguardando mi llegada; esperanzadas que llegue con la noticia que por fin podrán ser lanzadas en sociedad.
Natty(Redacción creativa, primer semestre, 2005)
lunes, 26 de noviembre de 2007
Me acuerdo haber tenido 5 o 6 años…
Mi Esgrimista y yo conversábamos hace unos días de las etapas del sueño y me decía que existían dos etapas, que ahora no recuerdo, pero cada una tiene nombres.
El asunto es, ¿por qué mi subconsciente querría borrar cerca del 85% de mi infancia? Según lo que me cuenta mi hermana y mi familia en general, no fue mala, de hecho, la pasé bastante bien…
Es algo que me atormenta, eso de casi no tener recuerdos de infancia…
Y la paradoja de rigor: entonces, ¿por qué diablos recuerdo tan bien lo que es y se siente ser niña?
Ni siquiera tengo una teoría para eso,
Natty
martes, 16 de octubre de 2007
La pulserita mágica
Se enlaza con tres nudos, uno por cada deseo que pides mientras los amarras, y cuando la cinta se corte significa que se cumplirán, o que ya se cumplieron, sinceramente no me acuerdo... Aunque sí es claro que está cada día mas ordinaria, desarmada y deshilachada...
En un principio la cinta quedó en mi mano por motivos de orgullo, ya que cada vez que llegaba a mi posesión algún tipo de estas cosas, me terminaba aburriendo y me las sacaba, o cortaba o algo afín, y con el tiempo llegaba esa duda recurrente del "que tal sí"... incluyendo una versión roja de esta cinta que mi padre me regaló en nuestro viaje a Camboriú este año y que sólo duro una semana en la misma muñeca. Así que este regalo se había transformado en el símbolo de mi fortaleza mental más que en otra cosa.
En los últimos dos días he estado muy, pero muy feliz, bueno, eso porque uno de los tres deseos ya se cumplió, sólo me quedan dos...
Y aunque crea en estas cosas, básicamente porque mi niña interna -que siempre he cuidado con cariño para no olvidarme de la empatía con los críos en mi vida- está muy vigente en el fondo de mi persona; creo que esta cinta, en al menos dos de los 3 deseos, lo que hace es recordarme metas que realmente quiero, para darle el ya mencionado empujón...
Para el último estaba involucrado un tercero, y aunque se me olvidó decirle en el momento, sí recurrí a técnicas externas para que pasara lo que pasó...
Por lo tanto, podría decirse que estoy bajo los efectos de la cosmografía, y mi tercero, bajo las tradiciones turísticas extranjeras...
Y claro, amigos confabuladores.
Natty
lunes, 1 de octubre de 2007
Otra toma de cuerpo más (independiente de las de siempre)
Don Ricardo Seguel, semi culpable de mi existencia en este planeta, donador del la mitad de mis genes y mi apellido, responsable de mi color de ojos, tono de piel, facciones de mi rostro y últimamente de mi Preciosa personalidad cuando me enojo se está tomando mi cuerpo cada vez más seguido.
Ya es bastante complicado tener mi triple personalidad con un animalejo artista y una chiquilla con exceso de valentía y poco sentido común como para compartir las reacciones de rabia con otro ser humano más… y no de cualquiera, sino de la persona con el peor genio bajo presión que he conocido en mis casi 22 años de existencia.
Durante los últimos días he tenido que afirmarme en los muebles más cercanos a mis manos para no embestir a aquellas personas que me han estado sacando de quicio el último tiempo… La gente sabe que por mucho que me enoje, rara vez reacciono de mala manera, mi amiga escarlata bien lo sabe; que aunque despida esa “aura de maldad” como ella describe cuando me molesto, mentalmente estoy contando hasta 10 para responder de la manera más racional posible.
Y no es porque quiero quedar bien (aunque en parte podría decirse que es para no decir algo de lo que me voy a arrepentir) sino por motivos de salud, porque cuando me enojo, y no me controlo, hiperventilo, termino ahogada y quizá que puede terminar pasándome… o por lo menos así era cuando niña, por lo menos hasta los 13 años… y me quedó la costumbre de tranquilizarme, por mucho que me cueste, aunque ahora ya no pase lo mismo…
Pero últimamente el esfuerzo ya es físico, y más encima que de alguna parte empezó a surgir valentía (mía, no de otra personalidad interna) ahora es cada vez más difícil ver como tratan mal a mis amigos, injusticias ajenas y compartidas y tener que quedarme ahí como si nada, porque socialmente es lo correcto…
Hay un personaje virtualmente cercano a mi círculo social que pienso que tiene complejo de paladín de la justicia y que me enferma de él, ya que es increíblemente exagerado al punto de ser molesto para quienes le rodean (léase YO)… Y por lo mismo es que no me involucro en peleas ajenas… pero, ¿cómo logras medirte cuando ves estas cosas frente a ti?
Si no fuera por mi Esgrimista, que tiene la fantástica virtud de aparecerse justo en el momento indicado (presencial o virtualmente) y decirme cosas absolutamente nada que ver y geniales que logran despejarme de este tipo de cosas, esta semana hubiera desarrollado una úlcera del tamaño de una pelota de bowling de niños justo en la mitad del estómago... Se lo agradeceré por siempre, o si no ya me hubiera acriminado un asesinato a mano limpia.
Natty
martes, 18 de septiembre de 2007
SCHNECKENTRAUM (El Sueño del Caracol)
La trama era simple (los cortometrajes siguen la fórmula de los microcuentos, según yo) pero preciosa; la música, muy linda, en español... raro, tomando en cuenta que es un minifilm alemán; y con una fotografía que sinceramente llama la atención, aún siendo alguien como yo, que no pescó mucho esa clase cuando la pasaron en el ramo en cuestión (y que debió hacerlo, pero esa es otra historia).
Pero lo que más me llegó fue el mensaje de éste... aunque mi compañera lo repitió apenas terminamos de verla, personalmente creo que no era necesario, ya que todos nos habíamos dado cuenta... y a mi, personalmente, me caló...
Ya conocen el titulo de mi blog, ya lo expliqué el año pasado... y por lo mismo ya entenderán, por qué intento erradicarlo como uno de los supuestos de mi vida desde que vi este corto... sí, lo reconozco, soy una persona cobarde, pero quienes saben un poco de mí, recordarán que eso sólo me ha traído conflictos en varios aspectos de ésta...
Y en pos de la sanidad mental es que he decidido hacerle honor a mi nueva parada de vivir la vida, dejar la vergüenza a un lado, pero nunca la dignidad, menos si uno ve que es más lo que se pierde que lo que se gana...
A raíz de un cuento que escribí el año pasado, Tito me dijo que hay una tónica de las historias de amor (aunque mi relato no fuera creado con esa intención)... el "que tal si", y después de ambas cosas (el cuento y el corto) me di cuenta, realmente, que la literaura está en todas partes, y que el buen escritor escribe de lo que sabe y se nota, porque está reflejado el realismo y la emotividad con la que se creó la historia... Tito me repitió esto varias veces después, pero el alcachofazo nunca está de más... me imagino como hubiera sido la experiencia del creador y del director del Corto...
Aquí les dejo el corto, hermoso, sin duda... y no se olviden de poner pausa al Iphone de la barra derecha antes.
Natty
sábado, 7 de julio de 2007
Wicked Wisdom
Mi amiga Escarlata puede ser una mujer cruel, femme fatal cuando se lo propone, coqueta, infantil, hiperactiva, sin racionamiento bajo presión y todo lo que quieran, (algunas de las acepciones incluso las apoyo :P) pero es una persona muy, pero muy sabia…
A veces no puedo creer que tenga casi la misma edad que mi hermana mayor, porque de repente se ve muy madura y otras se parece a mi sobrina… pero es tema para otra entrada…
Estuvimos conversando de la vida hace poco (hecho que cada vez se nos hace más raro, debido a mi falta de tiempo ya sabida) cuando le pedí su opinión sobre mis últimas actitudes frente a la vida y la gente…
Mi amiga Escarlata no suele darme razones ni argumentos para explicarme su punto de vista, a diferencia mía, que siempre le estoy dando para absolutamente todo, cosa que estoy completamente segura que le desespera, aunque no me diga nada al respecto… se le nota con mirarla.
Luego de haberme retado por haberle pedido razón a altas horas de la noche y de darme un par de frases que en realidad no dijeron nada… le bastó una sola oración para que me replanteara toda mi visión nueva con el mundo…
Ok, no todo, pero si una parte de lo que estaba viviendo en el momento… es increíble como la sencilla frase “lo que yo he aprendido…” te puede replantear todo por completo, es decir, con oraciones de ese tipo tiende a escuchar más, porque, mal que mal, tiene la experiencia de por medio para hablar.
Ahí es cuando uno se da cuenta que todas las personas tienen su cuota de sabiduría, incluso las que uno menos se espera, aunque, por el lado de ella, supongo que el hecho de haberle pedido su opinión es validar su sabiduría, o por lo menos, los casi 3 años de experiencia extra que tiene sobre mi…
Supongo que a mi edad eso se puede considerar como muchísima sabiduría… o debe ser la hora en la que escribo.
Natty
miércoles, 27 de junio de 2007
Things Change
No, el título no es algún arranque bilingüe de alta originalidad ni nada por el estilo, es el nombre de una película que están dando en el HBO ahora y que, por supuesto, no estoy viendo. Ahora bien, lo tomé debido al sentimiento de nostalgia que me ha estado embargando durante todo este semestre…
En estos tiempo en que si tengo cosas que hacer, cosas lindas, que me encantan y que no tengo tiempo de realizar, que no alcanzo siquiera a terminar, me doy cuenta que en realidad antes, en el pasado reciente, no valoré las cosas que tenía…
Extraño cosas insignificantes, como dormir hasta tarde, tener energía para reportear, ir seguido a las reuniones, salir con mis abandonados amigos, etc… y me doy cuenta con lo último que no soy la única en estas condiciones, con detalles insignificantes, como que disminuyen las invitaciones, las conversaciones por msn (y los temas para conversar), o mi bandeja de entrada de mi mail, llena de telarañas, a la que sólo llega desagradable spam, pareciéndose peligrosamente a Correos de Chile, que ahora sólo distribuye las cuentas del gas, agua, etc, y que sólo tarjetas para navidad, día de los enamorados y algún cumpleaños loco por ahí.
Hasta escuchar una canción que me daba pena en el pasado me da más pena, por la razón antigua y por los recuerdos que me evoca… es un círculo vicioso.
Las cosas van cambiando, y es inevitable, pero creo que eso ya me está empezando a molestar, me gustaban los cambios cuando significaba crecimiento, expansión de mi vida personal, social y anímica; cuando me daba cuenta que estaba madurando y creciendo en más de un sentido, como fue el sentimiento constante del año pasado, a pesar de problemas que siempre hay; no ahora, que veo que mi vida personal está siendo secundada al trabajo y al cansancio del mismo, que mi concentración al parecer se fue de vacaciones antes que yo y ahora me es imposible enfocarme en algo, que me miro al espejo y sólo veo unas ojeras descomunales atravesar mi cara y un constante estado de sueño las 24 hrs. del día…
Supongo que mis inminentes vacaciones de invierno menguarán un poco el asunto, me harán volver a ver las cosas en perspectiva y a equilibrar mi vida a como era, pero por alguna razón creo que no podré llegar a la fecha, que me quedaré dormida en algún rincón soñando con el pasado y no despertaré en las dos semanas que me quedan, bueno, supongo que eso se pasa con el tiempo y con los exámenes que se vienen… eso a uno lo obliga a enfocarse un poco, el último esfuerzo…
Natty
miércoles, 6 de junio de 2007
La banda sonora de mi vida
O más bien una bien importante: no es que la música te suba o te baje el ánimo, sino que tu buscas esa música para que te lo baje o suba más… ok, sé que no es el descubrimiento del siglo, pero ahora entiendo por qué de repente tengo tantas ganas de escuchar Franz Ferdinand después de haberlos dejado botados por meses, por ejemplo.
Y en base a eso mismo es que se me ocurrió hacer una lista de… no sé si estilos, porque no sé, pero digamos que clasifiqué música para escuchar dependiendo del estado de ánimo, porque, honestamente, ¿para qué combatir lo inevitable?:
- Beatles: Sirven para todo, desde guitarreo de fogata, depresión, hasta canciones Hot.
- Franz Ferdinand: Para la rabia, o incluso para desaparecer en los confines de mi pieza con un cartel en la puerta que diga “en serio, no molestar”.
- Sónica: Te hace creer hasta que cantas bien, así que sirve para subirte el ánimo, mientras no se te ocurra bajar el volumen y te escuhes como cantas realmente.
- James Blunt: No escuchar a menos que se esté en una relación estable, porque se corre el riesgo de depresión extrema, también no escuchar demasiado, ya que aburre fácilmente.
- Sin bandera, Alex Ubago y ramos afines: Si es diabético NO ESCUCHAR a menos que quiera un coma glicémico, personalmente me hostiga, así que ni intento escucharlos.
- Los Tres-Los Bunkers: Me matarán por poner a los dos grupos en una misma categoría, o tal vez no, pero repito, como no sé de música tengo el derecho y la licencia para hacerlo… En fin, si quiere creer que sabe de música, o tener una buena conversación de algo, escúchelos, sube la autoestima musical (regla no aplicable para aquellos que, además de hablar de ellos, pueden hablar de otros grupos).
- KT Tunstall: Según yo, es sólo para chicas, totalmente girl power, igual de Corine Bailey Rae.
Natty
lunes, 26 de marzo de 2007
Errores y horrores del sueño nocturno
Hay varias de formas de tener insomnio, pero yo creo que la peor es la inducida. Ésa que uno no anda buscando, pero por andar pensando en estupideces se termina levantando antes de que haya señales de vida en la casa.
Otra forma de insomnio es la que yo sufro, es la de nervios o de miedo; la que da por haberse tomado muy en serio la película de estreno del HBO el domingo por la noche, el libro que me dieron para leer en la universidad, o el ataque que me viene antes del examen de expresión escrita de las 8 de la mañana.
Esto último es verdad… el año pasado estuve todo el día practicando para ese ramo, del cual sólo recordaba frases breves e intermitentes, y el resto eran sonidos como los de la profesora de Charlie Brown.
Después de haber estado leyendo mis apuntes y realizando unos ejercicios de verbos de los cuales me convencía cada vez más de que no tenía ningún sentido su clasificación; decidí estudiar hasta tarde… bien mala mi idea, porque no repasé absolutamente nada.
Estuve toda la noche ocupada en diferentes tareas para alejar de mi mente el hecho de que si reprobaba, no podría tomar dos ramos el próximo año; de que si me dormía iba a llegar tarde y que la profesora no dejaba entrar después de la hora, con lo que podría reprobar, y peor aún, la razón de mi insomnio; me da terror mi casa de noche.
No es que sea tétrica ni nada por el estilo, pero vivo en un departamento, y se escuchan sonido desde las paredes. Sobre todo de mi pieza, que da dirección al dormitorio matrimonial del departamento izquierdo (debo decir que más de alguna vez he imaginado que se va a repetir la anécdota de una amiga, que en plena sesión de un solitario estudio nocturno, escuchó desde el living de su casa sonidos un tanto libidinosos, y ni siquiera pudo prender la radio).
Los únicos libros que hay en mi pieza son los de la serie de Harry Potter (y no me da ninguna vergüenza admitirlo, me encantan) así que estuve toda la velada leyendo uno mientras tenia el televisor prendido en el MTV. Cada cierto tiempo me entraba una duda de la materia, así que tomaba mis apuntes de vez en cuando para aclararlas.
A la tarde del otro día nadie aguantaba mi genio, creo que le grité hasta al portero, a mi hermana la dejé estampada en el techo para que no hiciera ruido y me dejara dormir y el pololo de mi mamá casi se quedó haciendo guardia para que no despertara.
Lo bueno de esta bella experiencia con el estudio nocturno (que juro no volveré a repetir) es que en la mañana no sonó ningún despertador y yo tuve que levantar a los demás, así que nadie llego tarde adonde debía ir; me saqué una nota muy por encima de la que necesitaba, así que aprobé, y me quedé dormida en la tarde y no desperté hasta el otro día.
Dos lecciones después de esto: nunca más estudiar hasta tarde; y, bajo ninguna circunstancia, poner mi cama al lado de la pared.
Natty
Práctico Redacción Creativa, 1° Semestre 2005
(P.S.: dos años después: volví a hacer la gracia de no dormir al año siguiente, pero con mejores resultados anímicos... y mi cama sigue cerca de una pared, pero al lado de la ventana... es un avance)
miércoles, 29 de noviembre de 2006
Explicación misántropa de la aniquilación facial, mejor conocida como “Lifting” (que nombre más decadente)
“Tu tía se ha operado tantas veces, que con lo que le ha sobrado podría hacerse una cartera”. Sabias palabras de mi madre para referirse a su prima favorita, así da gusto tener familia, que te apoye en todo momento…
Pero, a pesar de todo, le encuentro razón, creo que es un abuso al aporte de la medicina el estarse cortando la cara cual res con fines estéticos… yo me sentiría como esos dibujos de vacas de las carnicerías, ya saben, “corte del tipo V”…
Con tanta cirugía uno termina por perder las líneas de expresión… cómo olvidar mi infancia en cierta comuna capitalina a esa emblemática gobernadora prácticamente senil que iba a cortarse el pelo a la peluquería de mis abuelos. Con ella mi mejor faceta de maldad salía a la luz. Siempre decía; “con cuidado, Adrián, me acaban de operar” y, como si la hubieran mandado a llamar, llegaba esa hermosa niñita de ojos verdes y cachitos (debo admitir que de niña era bien bonita, no se que pasó en el camino) a hacerla reír…
A ver, tómense el tiempo para imaginar a una anciana con el rostro tenso, las cejas cerca de las orejas gracias a tanta operación, riéndose con las palmas de las manos en el borde de la cara, conteniéndo la risa, intentando arrugarse lo menos posible, porque o si no su millonaria inversión se le descosía.
Esta historia es la base de la siguiente afirmación: la misantropía se manifiesta de diferentes maneras, pero la más destacable, creo yo, es la propia degradación del ser, cuando se reconoce como algo que odia. Piénsenlo bien, si uno odia a los jóvenes, y luego, en cierto texto, aparece que pertenezco a tal grupo, lo más probable es que trate de envejecer lo antes posible; y como no se puede se hace extensivo en lo psicológico, es decir, intentar parecer mayor, en cuanto a actitudes se refiere.
La idea es menos ridícula de lo que parece, las personas tan operadas son el caso de que la misantropía sigue vigente en nuestros días, y que la campaña “piensa positivo” y las artes orientales llegadas a nuestro país no sirven de nada. En el fondo, el ser humano sigue siendo tan despreciable como siempre y no escatimará en gastos en negarlo en cuanto se da cuenta de ello.
Por eso esas viejas (y me disculpan la expresión) intentan ser algo que no son, llegando al nivel de deformar su cara hasta eliminar cualquier sombra de lo que fue en algún momento un rasgo humano, convirtiéndolo en una Barbie quemada en la estufa –si quieren ver de manera más real esta analogía, tomen la muñeca más cercana, (puede ser propia o de la niña más próxima a ustedes) y hagan la prueba, verán que no me equivoco-.
Lo que me llama la atención de todo esto, es que estas damas insisten en defender su postura de la mejora estética, argumentando un bienestar psicológico luego de la intervención. Sinceramente, señoras, ¿ustedes se sienten mejor cada mañana, al mirarse al espejo sin maquillaje y ver el esperpento en que se han convertido, tomando en cuenta de que lo hicieron para verse mejor?
Si es así, mis más sinceras disculpas por las palabras anteriores, y las saludo con el mayor respeto ante la valentía de sus temperamentos.
O, tal vez, me compadezco de sus pobres almas y de su muy limitada capacidad visual; ya que no encuentro otra explicación para tal nivel de auto aceptación.
Natty
(Nota: Sólo recordar la nueva canción)
lunes, 9 de octubre de 2006
Explicando el título del blog mediante ejemplos
Por qué ese título tan esperanzador, que contradice con la decoración de mi bello espacio. La razón es bien simple, creo que la valentía es una farsa, un cuenteo de nuestros padres para que nos quedáramos tranquilos en las idas al doctor y sus correspondientes pinchazos en zonas privadas.
Mis queridos ñoños mágicos, algunos de ustedes me lincharán por estos dichos, sobre todo viniendo de una Gryffindor (si no sabe de qué hablo ¡lea Harry Potter de una buena vez! No se quede con la película, porque ahí no encontrará la respuesta), pero quiero explicarme. Toda mi teoría se reduce a un vocativo: Rodrigo, sí, el mismo, el de las fotocopias.
Explico, nos encontrábamos la Triada Mágica (entidad malvada gestionadora de venganzas, si quiere nuestros servicios, consulte aquí) cotizando afiches, cuando entramos a un local de impresiones en el centro; las dos quedamos embobadas con un joven, justo al centro de la mesa de atención, de cara agradable y con esos ojos que me gustan tanto y que no he sabido explicarle a nadie como son.
Tuvimos al pobre ciudadano 15 minutos dando vueltas por el local para que nos hiciera el presupuesto de todos los tipos de afiches que existen, y siempre con una sonrisa (el ejemplo de la buena atención) y más encima, nos dio el mail del negocio, y su nombre.
Al otro día teníamos que ir a realizar otro trabajo, esta vez de impresión, y mi amiga Escarlata (parte de la Triada) decide ir al mismo lugar, aquí es cuando mi teoría entra en acción, yo me negaba rotundamente a acompañarla, ¿la razón? Nos encontrábamos vestidas de ñoñas mágicas; usted sabe, alguna vez me habrá visto así: camisa de colegio (y si respectiva falda), corbata, calcetas, zapatitos escolares y sobre todo, TÚNICA.
Generalmente no me da vergüenza andar así, pero me negaba a perder el glamour frente a él; y era tal mi pánico que me escondí detrás de mi gemelo, que nos acompañaba, antes de entrar mientras seguía con mi mini-pataleta.
Cuento corto, entramos igual, y yo roja, por supuesto, mirando a mi gemelo, que encontraba mi actitud absolutamente adorable (claro, como el perla es canchero…) mientras que nuestro querido vendedor nos atendía, sin siquiera comentar por nuestras vestimentas, incluso demostrando un escaso conocimiento del tema, con el mayor de los orgullos (lo cual encontré más encantador aún).
Ahora, ¿como es que alguien que puede actuar frente a desconocidos, batirse a duelos con varitas mágicas en la calle y desmayarse sin arrugar ni un solo músculo puede flaquear de esta manera? Respuesta: cobardía, señoras y señores, pura y simple cobardía. O díganme, ustedes, en mi posición, ¿hubieran entrado así de manera voluntaria?
Lo dejo a su criterio.